WhatsApp

De la nostalgia a la cercanía en contactos musicales

Por Desiree Duarte 

Hay infinitas de maneras de enfrentar la distancia, para algunos todavía funcionan las largas llamadas telefónicas en las que se pasa de un tema a otro sin siquiera notarlo, otros intercambian correos electrónicos sin ningún tipo de compromiso periódico; y luego está whatsapp, la forma más inmediata de acercar a quienes estamos lejos. Pero detrás de ese contacto hay siempre un motivo, y en mi caso, la mayor excusa para acercarme a alguien es la música. Así que cuando descubrí que mis más preciados recuerdos en la vida van de la mano con la música, no sé si de forma consciente, busqué la forma de asociar a cada persona que dejase una huella en mí, a alguna canción que identificara nuestro vínculo. Y en ese instante me di cuenta que la mayoría de los recuerdos musicales que atesoro tienen que ver con mi madre.

Recuerdo haber llegado hace un par de años de visita a casa de mis padres, el teléfono de mi madre sonó, Call me de Blondie retumbó en mis oídos, ese era su ringtone y yo muy en el fondo me sentía orgullosa de tan insignificante detalle. “Yo quiero ese tono”, pensé, obviamente nunca se lo dije por otro tipo de orgullo infantil.

Hoy nos separan exactamente 3.645,64 km, y de repente me refugio en sus gustos musicales cuando anhelo su compañía, evidentemente esos gustos también terminaron siendo míos. Si me siento en un bar y escucho a The Smiths, Queen, The Police, Prince, etc. Me transporto al momento en el que siendo apenas una niñita recibía sus apasionados aportes casi enciclopédicos, “este es Bruce Springsteen, la canción se llama Dancing in the dark del año tal, es una de mis favoritas cuando era adolescente”; y así me llevó a lo que constantemente decía era “su época”. Hoy más que nunca aprecio sus esfuerzos por mantenerme cerca, porque con su música lo logró.

Ahora yo también le enseño lo que escucho, siento que si coloca mis canciones es como si estuviese conmigo. Hace unos días salió un nuevo tema de Blondie y corrí a mostrárselo - los papeles se invirtieron-; ella, por su parte shazamea otras que le gustan y me las comparte. Definitivamente su influencia en mí es enorme, y de no ser por la música, posiblemente nuestra relación sería un poco más trivial, pero puedo decir que somos amigas.

Sí, a mi madre también le hablo por teléfono, también le envío mails, y nos escribimos constantemente por whatsapp, pero es la música la que al final me acerca a ella. Me he descubierto escuchando su emisora de radio preferida solo para sentirla más cerca, disfruto de playlists eternos en los que revivo cada cuatro minutos el sonido de su voz explicándome el nombre e intérprete de la canción.

Crecer con padres jóvenes hizo la diferencia, ellos estuvieron siempre al día en lo que sucedía en el mundo, pero de alguna forma también estaban conectados con el pasado.

Vengo de una casa donde se oye la radio todo el día, donde la música es un punto de encuentro en medio de las individualidades, por lo tanto crecí rodeada de nombres de bandas, títulos de canciones y álbumes, fechas. Cuando alcancé una edad digna como para decidir qué música se escuchaba en el carro, porque era una verdadera lucha de poder, me di cuenta que ellos disfrutaban de mis gustos. Pero también me hice consciente de que la música es mi flotador en los momentos difíciles, que mi hábito para decirle alguien entre líneas "te extraño", es compartir alguna canción que nos transporte a algún recuerdo, y especialmente que nos acerque en la distancia.

 +Desiree 

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